General Lavalle volverá a convertirse en el epicentro de una de las fiestas populares más importantes del calendario turístico del este bonaerense. La Fiesta de la Tortita Negra celebrará una nueva edición los días 6 y 7 de junio, reafirmando un crecimiento sostenido que la llevó, en menos de una década, a transformarse en el evento más convocante del distrito y en uno de los encuentros gastronómicos más reconocidos de la región. Lo que comenzó como un homenaje a una tradición familiar profundamente arraigada en la identidad lavallense, hoy representa una poderosa herramienta de promoción turística, desarrollo económico y fortalecimiento cultural para toda la comunidad.
La Fiesta de la Tortita Negra tuvo su primera edición el 4 de junio de 2017, impulsada por vecinos, comerciantes y la Municipalidad de General Lavalle con el objetivo de reconocer la histórica labor de la familia Latchuk, propietaria de la tradicional Panadería del Pueblo, creadora de las famosas tortitas negras elaboradas en horno a leña desde 1959.
Aquella primera celebración superó todas las expectativas. Más de 3.500 personas llegaron a la localidad para participar de una propuesta que incluyó degustaciones, feria artesanal y espectáculos artísticos. La concurrencia fue tan grande que la organización se vio desbordada por la demanda de tortitas negras, un hecho que terminó confirmando el enorme potencial turístico de la iniciativa.
La entonces secretaria de Cultura, Andrea Turconi, y la gestión municipal encabezada por el intendente José Rodríguez Ponte fueron actores fundamentales en la puesta en marcha del evento, que nació con una doble finalidad: homenajear a la familia que convirtió a la tortita negra en un símbolo local y posicionar a General Lavalle como un destino gastronómico capaz de atraer visitantes durante todo el año.
La historia de las famosas tortitas negras lavallenses está estrechamente vinculada a la Panadería del Pueblo, fundada el 2 de junio de 1959 por la familia Latchuk. Desde entonces, la elaboración artesanal y la cocción en horno a leña fueron transmitiéndose de generación en generación, conservando una receta que se convirtió en marca registrada de la localidad.
Con el paso de los años, miles de turistas comenzaron a incorporar una parada obligada en General Lavalle durante sus viajes hacia la Costa Atlántica. Comprar tortitas negras se transformó en una tradición para familias de distintos puntos de la provincia, generando una identidad gastronómica que terminó convirtiéndose en un atractivo turístico por derecho propio.
El crecimiento fue constante. La segunda edición, en 2018, confirmó el éxito de la propuesta y permitió consolidar una celebración que combina gastronomía, cultura, música, producción local y turismo.
Con el correr de los años la fiesta amplió su alcance y su capacidad de convocatoria. En 2023 reunió más de 17.000 visitantes durante dos jornadas, mientras que en sus ediciones más recientes logró superar las 27.000 personas, generando un importante movimiento económico para comerciantes, emprendedores, gastronómicos, artesanos y prestadores turísticos de toda la región.
Actualmente la Fiesta de la Tortita Negra es considerada uno de los eventos más importantes de General Lavalle y una de las celebraciones gastronómicas con mayor crecimiento del este bonaerense.
Desde las 10.00
Espectáculos artísticos desde las 20.00
Entrada libre y gratuita
Desde las 10.00
Espectáculos artísticos desde las 14.30
Los Palmeras
La legendaria banda santafesina será la encargada de coronar una nueva edición de la fiesta con un espectáculo que promete convocar a miles de personas de toda la región.
Las fiestas populares tienen un valor que trasciende el entretenimiento. Son herramientas de desarrollo local que fortalecen la identidad de los pueblos, promueven el turismo, generan movimiento económico y permiten visibilizar tradiciones que forman parte del patrimonio cultural de una comunidad.
La Fiesta de la Tortita Negra logró precisamente eso: transformar un producto artesanal en un símbolo colectivo. Lo que comenzó como el reconocimiento a una familia pionera terminó convirtiéndose en una marca turística de General Lavalle.
Cada edición ratifica que las tortitas negras son mucho más que una factura tradicional. Son una parte de la historia local, un motivo de orgullo para los lavallenses y una excusa perfecta para que miles de visitantes descubran la riqueza cultural, gastronómica y humana de una comunidad que encontró en sus tradiciones una oportunidad para proyectarse hacia el futuro.
A nueve años de su nacimiento, la Fiesta de la Tortita Negra continúa creciendo y consolidándose como uno de los grandes acontecimientos populares del calendario bonaerense, demostrando que cuando una comunidad pone en valor su identidad, los resultados trascienden las fronteras del propio pueblo.